¿Qué es una escritura pública?
Es un instrumento autorizado por un notario en el que se hace constar un acto o contrato. El notario identifica a las personas que comparecen, verifica que el acto se ajuste a la ley y deja constancia de la voluntad de las partes. La escritura pública tiene valor probatorio y, en muchos casos, es indispensable para que el acto pueda inscribirse en el Registro.
¿En qué situaciones puede requerirse?
Algunos actos que habitualmente se formalizan mediante escritura pública son:
- Compraventa de casas y terrenos.
- Donación de inmuebles entre familiares u otras personas.
- Préstamos de dinero garantizados con hipoteca.
- Segregación de una porción de terreno.
- Poderes generales o especiales.
- Partición de bienes entre copropietarios.
- Testamentos.
Los requisitos varían según el acto. Por eso conviene consultar antes de reunir documentos o de acordar condiciones con la otra parte.
Qué información se necesita
En general, se requieren los documentos de identidad de quienes firmarán y la documentación relacionada con el acto: por ejemplo, la escritura anterior y los datos registrales de una propiedad, o las condiciones acordadas en un préstamo. Con esa información se prepara el borrador, se revisa con las partes y se procede a la firma.
Por qué importa hacerlo bien
Una escritura mal redactada, con datos incompletos o descripciones que no coinciden con el Registro, puede generar observaciones, retrasos o problemas futuros. Por eso, en Ruballo Abogados revisamos los antecedentes y explicamos a las partes el contenido del documento antes de firmarlo.